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Historia de los logos de Android y Apple

Publicado por Marketinet el 11 de septiembre, 2012

Google y Apple. Android e iOS. Los dos sistemas operativos para móviles más conocidos y utilizados del mundo deben gran parte de su éxito a la imagen. No es de extrañar que Apple haya desencadenado una ‘guerra de patentes’ en buena medida para defender la estética de sus productos frente posibles imitaciones de la competencia. La tecnología, más a menudo de lo que parece, nos entra por los ojos.

El diseño es un elemento clave en este sector. Por un lado, aporta un factor de diferenciación difícil (y sobre todo caro) de conseguir por las vías del hardware o el software. Y, por el otro, genera un fuerte sentimiento de identificación en el usuario, que se convierte en admirador de la marca. Apple ‘fanboys’ y Android ‘lovers’ los hay por todas partes.

La manzana de Apple, omnipresente en el cine y las series norteamericanas, vende ordenadores, tabletas y móviles por sí sola, mientras que el androide verde se ha convertido en el Ronaldo de los ‘geeks’. Camisetas, muñecos, tazas… Todo vale para seguir sumando miembros a la que ya es la familia más grande de usuarios de teléfonos inteligentes.

Es evidente que estos dos gigantes de Silicon Valley han dado con la clave, pero ¿de dónde salieron las gallinas de los huevos de oro? ¿Quién fue la mente detrás de los diseños? ¿En qué se inspiraron?

¿De dónde viene el androide?

Son varias las teorías que circulan sobre el origen del logo de Android. Dicen las malas lenguas que podría estar copiado de un videjuego o incluso ser un ‘homenaje’ a Star Wars. Lo cierto es que sí guarda un cierto parecido con el mítico R2D2 de la saga intergaláctica (en versión, por supuesto, simplificada) y que algo de razón llevan los que lo comparan con el robot que protagonizaba el ‘Gauntlet: The Third Encounter’ de Atari.

Su ‘madre’, sin embargo, lo desmiente. “No hay referencias a otros personajes o iconos de la cultura popular”, asegura la diseñadora Irina Blok, responsable del logo de Android, al portal especializado The Next Web. El proceso de creación, según ella misma lo explica, fue de lo más convencional: primero vino el nombre y luego el robot, del que se hicieron numerosos bocetos.

“Había dos diseñadores trabajando en ello”, cuenta Irina. “Pero finalmente mi dibujo fue seleccionado. Es irónico que se quedaran con el símbolo más básico. En realidad este era mi primer boceto y lo hice en cinco minutos”. Destaca por su simplicidad, que compara con la de los carteles de las puertas de los baños: hombre, mujer… y androide.

En Google estuvieron semanas tratando de perfilar el logo. Se lo imaginaron alto, bajito, negro, de colores… pero ninguno convenció más que el de Irina. A punto estuvo de sufrir sobrepeso - en honor a Tux, el popular pingüino de Linux - pero finalmente se puso a dieta y se quedó tan plano como lo conocemos.

Para los entusiastas del Photoshop, la tonalidad de verde que utiliza es PMS 376C, para impresión, y #A4C639 en el sistema hexadecimal que utilizan el grueso de programas de retoque fotográfico. La elección se debió en parte a la nostalgia (este tipo de verde ‘a lo Matrix’ estaba muy presente en los primeros años de la informática) y en parte a lo bien que luce sobre un fondo oscuro.

¿Y la manzana?

La mayoría asocian el nacimiento de Apple a Steve Jobs y su tocayo Wozniak, pero hubo un tercer fundador que casi nunca se menciona y ha jugado un papel tanto o más valioso en el éxito sin precedentes de la empresa más valiosa del mundo.

Se trata de Ronald Wayne, el hombre que fue ‘padre’ de la criatura durante solo once días y vendió su participación en la empresa por solo 800 dólares. Está claro que no era un visionario, pero dejó tal vez la herencia más preciada: la manzana mordida de Apple.

El diseño original era un claro homenaje a sir Isaac Newton, que aparece descansando bajo un manzano al que la gravedad todavía no ha tocado con su fuerza. Dicen que a Jobs no le gustaba, que lo veía intelectual y anticuado. El caso es que no duró ni un año y que su creador, el desafortunado Wayne, jamás ha comprado ningún producto de Apple.

Newton explica la manzana pero, ¿qué pasa con el mordisco? ¿Dónde fue a parar el pedazo que le falta? Se lo qutió Rob Janoof, el hombre al que Jobs contrató para echar abajo el diseño de su exsocio. Sobre el porqué circulan dos explicaciones. La aburrida es que servía de marca para mantener la escala del diseño. La otra, más poética, es que se trata de un homenaje a Alan Touring, el ‘padre’ de los ordenadores, que se quitó la vida con una manzana envenenada con cianuro.

Fuente: lainformacion.com

Categoría: Mobile Marketing

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