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Hace unos días,
un amigo me comentó que se estaban dando de baja muchos de los suscritos
a sus newsletter y quería que le ayudara con algún “truco”
para poder evitarlo.
¿Truco?, bueno, no hay varita mágica, así que intenté
ponerle un símil.
“Imagina que en vez de hablarme de tus suscritos me estuvieras
hablando de tu pareja. Imagina que me estuvieras pidiendo consejo porque ves
que tu relación peligra y no sabes qué hacer para evitarlo.
Creo que tú mismo no te plantearías la posibilidad
de encerrarla en una habitación de puerta blindada con cinco candados
y tirar la llave al río para evitar que la RELACIÓN se perdiera.
Supongo que más bien te preocuparías por dedicarle
más atención y tiempo, interesarte realmente por conocer aquello
que a ella le gusta, hacerle sentir que es especial para ti y en
definitiva, poner todo de tu parte para evitar perderla, porque es importante
para ti y porque la necesitas...”
Sin ser lo mismo, nuestros amigos de la web no son suscritos,
esto es demasiado frío, son nuestra RELACIÓN. Veamos por qué.
El e-mail marketing es una herramienta eficaz para crear relaciones
siempre y cuando la usemos correctamente. Con ella, podemos hablar con nuestro
cliente de tú a tú; podemos conversar con él, pues él
también puede respondernos y nos ayuda a que perciba que es especial
para nosotros, porque nos hemos preocupado en contarle algo que le importa o
le interesa y porque, en definitiva, le colmamos de atenciones.
Sin embargo, ¿cuándo no estaremos creando RELACIÓN?
Cuando nos empeñemos en mostrar que somos los mejores (No te extrañes,
webs y periódicos están llenos de este tipo de mensajes en los
que el posible cliente lo único que obtiene es la incógnita sobre
cuál es el beneficio que ese producto o servicio le reportaría).
Cuando nuestros suscritos son tan sólo una cuenta email y lo único
que le mandamos es información general, sin pensar si a ese posible cliente
le interesa o no.
Hay quien dice que Internet es frío. Bueno, en realidad,
casi todos los medios son fríos: el periódico es frío,
la carta es fría, la televisión es fría. No obstante, una
carta de un ser querido nunca es fría, ¿no?. Lo frío es el mensaje
no el medio.
Así pues, al igual que esa carta de un ser querido, debemos
entender a nuestros clientes. Conozcámosles poco a poco, preguntémosles
por sus gustos, qué les interesa. Debemos poder ofrecerles un mejor servicio
y que nos sientan más cercanos.
Toda relación es siempre bidireccional. Algo o alguien
nos interesa no sólo porque nos aporte algo material, sino también,
y eso hay que agradecerlo, por otro tipo de valores positivos, como cariño,
valor, información, relevancia...
Teniendo en cuenta todo esto, pensemos, antes de mandar un emailing
o de realizar cualquier acción directa con nuestros clientes: ¿le
va a interesar a nuestro suscrito?
Piensa que, si te contestas a ti mismo de forma negativa o,
si ni siquiera lo tienes claro, es importante tener presente que, a veces:
“Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio".
(Proverbio Indio)
Veamos los
cuatro consejos que da Seith Godin para manejar el marketing de permiso
(permiso que, al fin y al cabo, es el que te da un usuario al cederte su email
para que establezcas una RELACIÓN con él):
- el permiso es
intransferible y personal
- el permiso
es egoísta (espera algo de nosotros)
- el permiso
es un proceso, no un momento
- el permiso
puede cancelarse en cualquier momento
En referencia a
este último punto, debemos facilitar la baja tanto como facilitamos el
alta o más. Si alguien no quiere recibir nuestras comunicaciones, a menos
que queramos irritarle y no recuperarlo como usuario jamás, simplemente
démosle las gracias por haber mantenido una relación con nosotros
y quedemos a su disposición para retomar nuestra relación de nuevo
en otro momento.
Alguien que se
da de alta en tu web, está mostrando confianza y acercamiento. No traicionemos
esa confianza pensando que, al estar en “nuestro poder”, tenemos
pleno derecho para bombardearle emailing tras emailing hasta que te aborrezca y perciba
tus emails como intrusivos y desagradables.
Permíteme
ahora, intentar darte unas sugerencias que, desde mi experiencia,
creo te podrían ayudar a optimizar tu email marketing:
- crea una web
que convenza al visitante de que merece la pena estar informado acerca de
tus novedades
da al visitante la posibilidad de dejar su email o, mejor, nombre, sexo y
e-mail, o los datos que necesites para personalizar adecuadamente su comunicación.
Esto te permitirá hacer emailings mucho más cálidos con
no sólo un hola María, sino con un “Estimada María”,
“como suscrita.....” Si preguntas
el formato de envío, recuerda que mucha gente no sabe qué es
formato texto y html. Explícaselo en el formulario. En un envío
posterior si se lo envías en texto ponle la oportunidad para cambiar
a recibir en formato html con un sencillo”pincha aquí si quieres
recibir nuestros envíos en html”. Otra posibilidad
es hacer lo envíos llamados multipart, que es un envío con los
dos formatos, texto y html y el programa del correo discrimina cuál
es el que el cliente ha elegido, pero este método no es infalible y
mucho servidores de correo rompen estos mensajes y llegan truncados al cliente,
por lo que sólo es una solución si no sabemos cómo quieren
recibir nuestros emails nuestros amigos, preguntemos. La primera
vez no pidas más datos de los estrictamente necesarios. Tendrás
más altas al ser menos intrusivas. El público es celoso de sus
datos. Piensa en términos de relación, no querrás apabullarle
en el primer contacto, ya tendréis tiempo de conoceros más a
fondo. Dale las gracias
por haberse dado de alta a través del email y aprovéchalo para
que te confirme el alta (así evitas altas no deseadas) Muy importante:
da de alta tu base de datos en la agencia de protección de datos (en
el caso de España https://www.agenciaprotecciondatos.org). Pon tu compromiso
a este respecto cada vez que el usuario modifique sus datos o reciba una comunicación
tuya y recuerda el derecho de cancelación, modificación y acceso
a sus datos que tiene el usuario por ley.Comunícate
con la frecuencia justa, cuando realmente tengas algo importante que decir
y que sea “más bello que el silencio”.Cuida al máximo
la redacción: ten claro el objetivo de tu envío y redáctalo
acorde a éste. Un consejo para redactar e-mail: recurre a los que mejor
han sabido crear cartas de amor y venta. Te recomiendo que leas el libro de
Santiago Rodríguez, “Creatividad en Marketing Directo”.
Después, sólo necesitarás un teclado y poner a funcionar
tus sentimientos y los de tus amigos de tu web. Ah! y también te recomiendo
“Cómo hacer amigos e influir sobre la gente” un clásico
de Dale Carnegie, más que un libro es una filosofía de vida
y de generación de relaciones. Si quieres
que mucha gente lea el email o es un email crucial, pon su nombre en el asunto
la primera vez. No obstante, cuidado, abusar de esta técnica hace que
deje de llamar la atención y, por tanto, pierda su eficacia. Si necesitas
más datos para aportarle mayor valor añadido, pídelos,
pero explícale por qué y para qué (siempre debería
ser para un mejor servicio), y que siempre sea lo que REALMENTE necesitas.
Recuerda que a nadie le vuelve loco rellenar formularios y que tiene que tener
muy claro el beneficio para invertir tiempo en hacerlo. A veces es
bueno mezclar comunicaciones. Si, por ejemplo, tienes un newsletter mensual
es bueno ir rompiendo el ritmo con informaciones puntuales y muy personales
de novedades, nuevos productos, nuevos precios sólo para él,
ofertas sólo para él, etc, etc. No debemos permitir que se aburran
con nosotros. Nuestra comunicación ha de ser bien recibida; siempre
y cada vez más. En internet
el usuario hace escaneados rápidos de los contenidos. Tu mensaje debe
ser sencillo, breve y conciso.
- El remitente
cuanto más cercano sea al cliente mejor. Si se puede poner un nombre
y apellido en vez de un EMPRESA X SL, mejor. Si, por ejemplo, el receptor
es un cliente, que el remite y la firma del envío sea del comercial
que lo trata normalmente.
- Consigue una
buena herramienta de e-mail marketing o un buen servicio de email marketing,
que personalice tus emails, que te dé información de tus usuarios,
dónde hacen click, ¿han recibido el email?, ¿han comprado?,
¿han introducido más datos?. Si tienes alguna
duda sobre algo, pídeles opinión a tus usuarios. A todos nos
gusta dar nuestra opinión pues nos da sensación de relevancia
y pertenencia. Además no olvides que, en nuestro caso, ésta
es la información más preciada.Igual que facilitas
el alta, facilita la modificación (que maravilla, ahora tus usuarios
se mantienen sus datos, incentivémoslo) y la baja de tus usuarios.
- Si, finalmente,
la relación se rompe, podemos “seguir siendo amigos”, dales
las gracias por haber pertenecido a nuestra base de datos.
Por último,
veamos la sintomatología clave del buen y el mal email marketing relacional:
Mal
email marketing:
- Se incrementa
el número de bajas de tus clientes en la web
- No leen los
mensajes
- No participan
en tus encuestas
- No dan su opinión
y..., por supuesto, no compran
Buen
email marketing
- Todo lo contrario
a lo anterior
- Si os encontráis,
te hablan de algún email como si sólo se lo hubieses mandado
a él
- Te dan las
gracias por alguna información que les has mandado
- Te dan las
gracias por alguna oferta
- Te sienten
más cercano, como su “asesor personal” o alguien a quien
poder acudir.
No desaprovechemos
la herramienta más eficaz del marketing relacional en internet. El
email marketing crea relación, es barato (compara con enviar
una carta), es altamente personalizable, genera ventajas diferenciales con nuestros
clientes, el mensaje es rápido de generar y enviar (compara con crear
un newsletter en papel, y además es más ecológico ;-),
incrementa nuestras ventas, puedes mejorar la gestión comercial y logística,
nos permite segmentar nuestra base de datos a través de feedback y por dónde hacen clic Su buen uso es tremendamente eficaz como herramienta
de marketing.
Aprovecha la oportunidad
que esta herramienta le brinda a tu empresa.
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